El Depor siempre encuentra el camino: Mulattieri desata la locura en Riazor

Un gol del italiano en el minuto 86 tumba a un aguerrido Zaragoza (2-1) y mantiene a los coruñeses en la pelea directa por el liderato. El Depor, que empezó a remolque, supo sufrir para no perder la estela del Racing.

Hay equipos que tienen ese «algo» especial, esa capacidad de ganar incluso cuando el plan no sale a la perfección. El Deportivo de La Coruña de Antonio Hidalgo volvió a demostrarlo este sábado ante más de 24.000 fieles en Riazor. No fue el partido más brillante, pero sí uno de esos que valen un ascenso: victoria sufrida por 2-1 ante un Real Zaragoza que vendió muy cara su derrota.

Un inicio gélido y la reacción de Stoichkov

El partido no pudo empezar peor para los intereses blanquiazules. Apenas se cumplía el minuto 7 cuando un desajuste defensivo permitió a Dani Gómez batir a Álvaro Ferllo tras una asistencia de Hugo Pinilla. El fantasma de la falta de agresividad inicial, ese «inicio a medio gas» del que a veces adolece el equipo, volvía a sobrevolar el templo coruñés.

Sin embargo, este Depor tiene alma. Lejos de ponerse nervioso, el equipo tomó el mando y encontró la recompensa en el minuto 20. Stoichkov, con un zurdazo ajustado desde fuera del área tras pase de Mario Soriano, puso las tablas en el marcador, no sin la ayuda del portero del zaragoza. El gol devolvió la calma y permitió ver los mejores minutos de un Deportivo que, pese a dominar, no lograba dar el zarpazo definitivo antes del descanso.

Ferllo sostuvo el muro

La segunda parte cambió el guion. El Zaragoza de David Navarro dio un paso adelante, especialmente tras la entrada de Saidu, y durante muchos minutos el Depor pareció perder el hilo del encuentro, persiguiendo sombras en el centro del campo.

Fue entonces cuando emergió la figura de Álvaro Ferllo. El guardameta deportivista salvó los muebles con una intervención providencial ante un nuevo remate de Dani Gómez que olía a 1-2. Esa mano del portero fue el punto de inflexión que despertó a los de Hidalgo.

El martillo de Mulattieri

Cuando el partido parecía abocado al empate, aparecieron los cambios. Hidalgo movió el árbol dando entrada a Yeremay y Samuele Mulattieri, buscando esa marcha más que le faltaba al ataque. Y la apuesta salió ganadora.

En el minuto 86, cuando el reloj ya apretaba, Zakaria Eddahchouri bajó un balón de cabeza para que Mulattieri, en la frontal del área, enganchara una volea  que se coló pegada al poste de Andrada. Riazor estalló. El italiano, que ya ha rescatado puntos vitales en otras plazas, volvió a ser el héroe de un equipo que se aferra con uñas y dientes a la segunda plaza.

Con la mirada en el Racing

Con estos tres puntos, el Deportivo responde al triunfo del Almería y se mantiene a solo cuatro puntos del Racing de Santander. La sensación que queda en A Coruña es que, aunque el juego a veces sea «ramplón», este equipo siempre encuentra la manera de ganar.

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